
Otro viajecito a la espalda, esta vez a visitar a Carlitos y su amada Córdoba. Cogí el autobús a las 5 de la tarde, sin volver a casa desde el curro, por lo menos no hubo atasco y a las diez de la noche llegué a destino. Allí estaba Carlos con su limusina para recogerme :P, y llevarme a su mansión, esto sin cachondeo, porque vaya casa!! El viernes se resumió en cenar en La Venta, donde el menú del día es de 3,60 €, pero estuvo muy bien. Farmacia de 24h, a por ibuprofeno, mal pensados!! Así que siguiendo el planning y con dolor de garganta a la 1 durmiendo.
El sábado y siguiendo el programa a las 10 ya estábamos arriba. Primera parada la Mezquita, ser cordobés tiene ventajas, la mezquita es gratis, el resto 8€. La verdad es que pagarlos merece la pena, es muy diferente a todo lo que había visto antes, con la catedral católica incrustrada dentro de la mezquita. Además tener un guía de excepción siempre ameniza mucho más la visita.
Tras la Mezquita nos adentramos en la Judería, en búsqueda de la Sinagoga, que está un poco destrozada pero merece también la pena visitarla, aunque sin duda lo mejor es perderse por las callejuelas estrechas de la judería.
Alcázar de los Reyes Cristianos, también muy bonito, sobre todo los jardines, lugar histórico, los Reyes Católicos dieron el visto bueno a Colón para su viaje a la Indias...
Cansados de patear la ciudad, volvimos a casa, para comer según mandan los cánones, salmorejo y flamenquines, y pensar que la primera vez que probé los flamenquines estaba en otro país....
Me concedieron 1 hora de siesta y a Medina Azahara, quedan sólo las ruinas y los almendros que simulaban las nieves de Sierra Nevada (¿ves Carlos?tomé nota de tus indicaciones) pero no estaban en flor, muestra sin dudas lo que en su día fue Córdoba.
En un día nos hemos ventilado el programa, jeje, así que nos fuimos a tomar un helado para hacer tiempo, hasta la noche. Por la noche quedamos con Blanca, qué raro era estar los tres pero en otra ciudad, esta vez además en la mesa no había pintas sino Alambra verde (6,4º). Después al botellodromo, a ver si aprende Gallardón. La bohardilla. Momento te agarro del brazo de Carlos con la loca, no te preocupes Blanca, que luego cuento tu momento. Underground, ya llevamos unas cuantas copas, el equipo de piraguismo de Galicia nos atacó en conjunto y Blanca no pudo resistirse a sus encantos jeje.
Eran las 6 de la mañana cuando llegamos, menos mal que el despertador el domingo sonó a las 13h. Empieza el domingo de ramos y penitencia, jeje. Fuimos a ver salir la Borriquita y a los 100 montaditos. Nos quedamos con hambre, plaza de la Corredera, croquetas de espinacas, salmorejo y bravas. Café en La Espiga y más turismo, esta vez guiada por Blanca. Plaza del Potro, Cristo de los Faroles, Calle del pañuelo, Calle de las Flores...y vuelta a la plaza de la corredera.
Volvimos a casa y con Patricia nos fuimos de nuevo de tapas, esto es un no parar. Ya no nos quedaron fuerzas para salir más y el lunes se limitó a buscar pendientes por la judería, conocí la academia y sufrí 5 horas de bus hasta llegar de nuevo a Madrid.
La semana santa en Córdoba ha tenido un color especial, muchas gracias por todo Carlitos